Singular

Carlos López recién se lanza en solitario con este proyecto personal que elabora en la Viña Santa Blanca (Cachapoal) propiedad de su amigo de la vida. Su formación como enólogo tiene una gran influencia francesa sin duda, primero en Burdeos, luego de la mano en Chile, de Pascal Marti y sus proyectos personales. Macarena (ex Agrosuper) está cargo de la venta y todo lo relacionado con el marketing. Vaya que ha aprendido cosas nuevas, nos dice, mientras nos presenta los vinos. Para partir esta joven pareja tiene tres vinos llamado Errante (nombre que recomendamos usar porque la agrupación Colchagua Singular llegó a sonar antes). De la cosecha 2016, y tal vez por ello el más ligero y sencillo de todos, un Cabernet Franc de Loncomilla (Valle del Maule). Luego, dos cosechas 2017: un Carmenère del Maipo y otro, nuestro favorito, el Syrah de Casablanca. Si se fijan, sus etiquetas no llevan la cepa, porque nos explica Macarena, la idea es que cada vino hable de su lugar, más que de la cepa, y se asocie con el. Así cada etiqueta con el pie del Errante, en busca de la mejor uva en cada lugar, se asocia a un valle. Del Cabernet Franc de Loncomilla destacamos su elegancia, del Carmenère del Maipo su cuerpo medio, amable, muy especiado y herbal, muy sabroso. Del Syrah de Casablanca su fuerza y frescura, sin tener notas demasiado potentes a pimienta negra o aceitunas, propias de un valle frío, tal como otros exponentes mucho más radicales y más golosos a la vez. Para mi este Syrah tiene la fruta negra, nerviosa, que te hace palpitar, pero también madurez y una rica sensación jugosa, esa que invita a beber una y otra copa.


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