Sirena de Chiloé

Roberto Taverne desde siempre ha sido un enamorado de la naturaleza y especialmente del mar. Partió haciendo fun, pero luego se embarcó en naves más grades y por más tiempo. Participaba en largas regatas y cada vez que pasaba por Chiloé quedaba cautivado por el encanto y la magia del lugar. Colores, olores, paisajes que no se encuentran en ninguna partes del mundo… Y aquí parte la magia: uno de sus socios, Reynolds Henderson, lo invitó a participar en la administración de la isla San Pedro, al sur de la Isla Grande y en un proyecto tan desafiante como maravilloso: la habilitación en un lodge en la parte más alta de la isla. Sin dudarlo, Roberto aceptó el desafío y se instaló en Quellón. En la medida que el proyecto avanzaba, y buscando siempre encontrar cómo potenciar las materias primas de Chiloé, hace 3 años atrás, surge la única e innovadora idea de usar la papa chilota como base para el único vodka hecho de papa en Chile y Sudamérica. El proceso fue largo. Con un pequeño alambique prestado, inició las primeras pruebas. Rápidamente se dio cuenta que algo había. La calidad de las papas, la mezcla de las variedades, el sabor del agua de vertiente, hacían lo suyo. Mejoró la técnica de destilación y compró un nuevo alambique. Sirena de Chiloé estaba naciendo. El salto vino con la asesoría del enólogo Heinrich Männle y con la incorporación de una pieza vital en nuestro vodka: el alambique que hoy destila uno de los mejores vodkas del mundo. Roberto cuenta la historia: “Busqué por todo el mundo, muchos tienen, China, Brasil, España. Pero yo fui a la raíz, a los que lo perfeccionaron, y esos fueron los alemanes. Este alambique es de cobre y fue moldeado a mano, técnica desaparecida por su alto costo, por un artesano. Es muy antiguo y su antiguo dueño en Alemania nos lo vendió con la única condición de que lo usáramos para producir alcohol y no de adorno. Hace un tiempo le mandé una foto y una botella de Sirena de Chiloé. Él estaba muy contento y orgulloso”. Hoy Sirena de Chiloé ha llegado a un punto de balance perfecto en los procesos y los ingredientes para crear un vodka único y reconocido a nivel mundial con las mejores medallas. Nuevos proyectos “Chiloé es un diamante en bruto, dice Roberto Taverne. Hay mucho por hacer aquí y esto no para con el vodka. Seguiré innovando y seguiré dando que hablar por mucho rato. Nosotros no vendemos un vodka, vendemos una experiencia compartida, una isla, una pertenencia a algo mayor. Hacemos parte a todos los chilotes y los chilenos de un vodka Premium, y ponemos a Chiloé y sus papas en el mundo con un producto premiado mundialmente”, finaliza orgulloso. Sirena de Chiloé está pronto a lanzar nuevas noticias y el Lodge de Isla San Pedro está en fase de terminaciones. Ya estará todo listo para recibir a los viajeros, que igual que Roberto, miraban esta bella isla antes de adentrarse en Océano Pacífico.


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